Una pieza escrita y creada en honor a la memoria de Sabina Spielrein (1885-1942), rescatando palabras de su diario, su correspondencia y su teoría. Spielrein atravesó la locura y habitó profundos delirios. Comenzó a estudiar psicología mientras estaba internada, y se apasionó de tal forma que comprendió incluso el funcionamiento de su enfermedad, colaborando activamente en su propia sanación. Ingresó a la Universidad de Zurich y se especializó en psicología y psiquiatría. Luego desarrolló aportes teóricos fundamentales para ambas áreas. Sin embargo, su historia estuvo oculta durante muchos años.
Reseñas de prensa:
«Un trabajo que deslumbra, que arriesga e interpela mientras exige al espectador. Un gran trabajo en equipo en el que destaca la potencia de Oña en una gran actuación que trasmite el terremoto vital de su personaje y logra darle la visibilidad que no le otorgó la historia.» Ana Barrios, BRECHA, 20 de abril 2018